Diseño y construcción
Lo que distingue el perfil del 485 es su bajo francobordo combinado con una línea de arrufo suave y extremos equilibrados: una silueta contenida y noble en el mar que evita el aspecto de costados altos de muchos cruceros modernos. El casco lleva una quilla de aleta con bulbo con un calado estándar de 7 pies (se ofreció una opción de poco calado de 6 pies), con un timón ligeramente inclinado sobre un skeg completo. Con un desplazamiento de 37.550 libras y un lastre de 13.000 libras, su relación D/L de 318 lo sitúa firmemente en el campo de los cruceros de gran desplazamiento, y su relación L/B de 3,46 confirma un casco moderadamente ancho pero sin sobrepeso. La misma matriz de moldeación que comparte con el 461 significa que la ingeniería básica del casco ya estaba probada antes de la aparición del 485, y la prolongación hacia popa es lo que permite los avances en distribución y maquinaria descritos a continuación. (1)
Aparejo y maniobra
El 485 es fácil de gobernar por una pareja, un dato respaldado por un aparejo deliberadamente pequeño que, no obstante, incorpora un mástil Stoway para enrollar la mayor en el tubo. Las reseñas de la época señalaban la relación SA/D de 17,46 y el moderado plano de vela como una elección deliberada para facilitar la navegación con tripulación reducida en lugar de priorizar el rendimiento puro. Con 1.224 pies cuadrados de superficie vélica, el barco no es un velocista ligero, sino un viajero constante; el timón sobre skeg y la manga moderada le otorgan un comportamiento predecible al timón. Una crítica procedente de una revisión profesional de diseño fue la brazola de la bañera, de unos 9 pulgadas de altura, que el crítico consideró demasiado baja, y la propia bañera era de dimensiones reducidas, un compromiso a cambio del salón elevado protegido a proa. (1)
Alojamiento
El 485 cuenta con un salón elevado con el característico diseño de cejas de la marca y la ya clásica distribución de tres camarotes, típica de este tipo de barco. Su mayor eslora en comparación con los modelos anteriores 45 y 47 permite disponer de una ducha independiente en el aseo del armador, un auténtico beneficio de confort en un barco de este tamaño, y un espacio dedicado para el generador justo a popa del motor. De los tres camarotes, uno es bastante reducido, mientras que la cocina del salón principal se ve cómoda. La distribución general transmite la sensación de un interior de crucero bien pensado, donde las ganancias obtenidas gracias a la extensión de la popa se destinaron a la higiene y a la maquinaria en lugar de a un simple aumento del número de camarotes. (1)
El veredicto
El Oyster 485 es un crucero de altura que ha evolucionado con inteligencia, y que sacrifica un poco de espacio en la bañera y un camarote de popa compacto a cambio de una ducha independiente para el armador y un estiba adecuada para el generador. Su pedigrí de Holman y Pye, su probado molde de casco compartido con el 461 y su aparejo moderado pero capaz lo convierten en una opción sensata para una pareja que planea realizar travesías serias bajo los 50 pies. Su bajo francobordo y sus extremos equilibrados le otorgan una elegancia silenciosa que a muchos diseños modernos más pesados les falta.
Pros
- Linaje de casco probado que se extiende desde el Oyster 461
- Ducha independiente en el aseo del armador gracias al largo adicional
- Espacio dedicado para el generador a popa del motor
- Fácil de gobernar por una pareja con mástil Stoway y aparejo pequeño
- Bordo libre bajo con línea de arrufo suave y extremos equilibrados
Cons
- La brazola de la bañera tiene unos 9 pulgadas de altura, considerada demasiado baja por un crítico
- Bañera de tamaño reducido
- Una de las tres camarotes bastante acortada







