Diseño y construcción
El Maldives 32 es un catamarán de 32 pies con proas casi verticales, una elección hecha para maximizar la eslora en flotación en un casco pequeño. La superestructura muy curvada prefiguró el lenguaje estético de los catamaranes posteriores, otorgando al barco una estirpe visual que resulta moderna incluso décadas después. La construcción utilizaba fibra de vidrio con casco y cubierta de sándwich de espuma, y el gelcoat dura bastante bien según las observaciones de la época, un punto a su favor para un barco que ya lleva muchos años en servicio. Su tamaño compacto y sus formas vanguardistas lo convierten en una de las primeras declaraciones de la dirección de catamaranes de Fountaine Pajot bajo la asociación Joubert/Nivelt, que comenzó con el primer catamarán de producción del astillero en 1983.
Aparejo y maniobra
Se trata de un catamarán sloop fraccionado de superficie vélica modesta, con 592 pies cuadrados sobre una eslora en flotación de 31 pies, una velocidad de casco de unos 7,5 nudos y un desplazamiento cercano a las 6.600 libras. El dato más importante en cuanto a maniobra es la propulsión: el astillero optó por un motor fueraborda sencillo montado en un soporte en lugar de motores diésel intraborda, utilizando un sistema de poleas —y a veces un segundo— para inclinar el eje del motor. Al no haber diésel, tampoco existen controles de encendido ni de motor para ellos. La consecuencia práctica es que, evidentemente, no se pueden poner en marcha atrás ambos motores, una limitación inherente a la configuración de fueraborda y no un defecto en la ejecución.
Accommodations
En el interior, el Maldives 32 presenta una atmósfera bastante espartana, y Multihulls World advirtió que los propietarios deben adaptarse a ese carácter. El formato compacto del catamarán sacrifica las comodidades habituales a cambio del volumen abierto y lleno de luz que solo puede proporcionar la manga de un multicasco de más de 17 pies. El barco debe entenderse como un crucero minimalista cuyo atractivo radica en su plataforma y trayectoria, no en el lujo de un mobiliario lujoso.
Problemas conocidos
La única preocupación recurrente para los propietarios es el propio fueraborda. El mantenimiento regular, o incluso la sustitución, de un fueraborda no representa mucho en comparación con dos motores diésel, pero sigue siendo un gasto cíclico y una tarea de mano de obra exclusiva de esta opción de propulsión. La imposibilidad de dar marcha atrás con ambos motores es una limitación de maniobra más que un fallo, pero debe tenerse en cuenta al evaluar el comportamiento del barco en espacios reducidos.
El veredicto
El Maldives 32 es un catamarán pequeño y con visión de futuro cuya sofisticación exterior enmascaraba un conjunto de propulsión e interior deliberadamente básico. Su gelcoat y sus líneas de vanguardia han envejecido bien, pero el barco exige a su propietario aceptar una vida espartana y una navegación a motor dependiente del fueraborda.
Pros
- Diseño vanguardista de proa vertical y superestructura curvada que sigue transmitiendo un aire moderno.
- Gelcoat duradero sobre construcción con núcleo de espuma.
- La sencillez del motor fueraborda reduce el volumen de mantenimiento en comparación con dos motores diésel. (1)
Cons
- El ambiente espartano del interior requiere adaptación por parte del armador
- El único fueraborda significa que no se puede dar marcha atrás con ambos motores fondeados
- El fueraborda exige un mantenimiento o sustitución regular (1)








