Diseño y papel en la competición
La serie Extreme 40 funcionó como un circuito de calentamiento que puso a los patrones y tripulaciones más acostumbrados a los monocascos rápidos en sintonía con las exigencias de regatear un gran catamarán ultrarrápido. Era una nueva generación de catamaranes de tamaño medio destinada a cerrar la brecha entre las regatas tradicionales de multicascos y los desarrollos de velas aladas que se verían más tarde en el AC45. Los mástiles verticales no son del tipo perforador de olas utilizado en esos catamaranes AC45; en su lugar, el barco confía en cascos muy estrechos y una baja relación desplazamiento/eslora —calculada en 19,18 sin tripulación y 25,46 con el peso de la tripulación— para alcanzar su margen de rendimiento. (2)
Construcción
Los cascos y los miembros estructurales son de fibra de carbono con núcleos de nido de abeja de aramida Nomex, y los componentes ensamblados se enrollan en una autoclave donde se aplica vacío y las piezas se calientan a 120 grados Celsius. Ese proceso produce barcos muy fuertes pero no muy duraderos, un compromiso típico de las estructuras de regata curadas por autoclave. La construcción ligera también hace que el catamarán sea fácilmente transportable, una ventaja para una clase diseñada para aparecer en recintos de todo el mundo. (2)
Aparejo y rendimiento
En lugar de la gran vela alada que se ve en el AC45, el Extreme utiliza velas convencionales de tejido blando, con un aparejo sloop fraccionado que porta una superficie de 1.076 pies cuadrados. El aparejo estableció el récord de la relación superficie vélica-desplazamiento más alta calculada hasta la fecha por el equipo de evaluación, alcanzando los 72,62 con la mayor, el foque y el peso de la tripulación, y subiendo a 129,25 cuando se incluye el gennaker. La velocidad máxima se sitúa entre 35 y 40 nudos con 25 nudos de brisa, y se espera que el barco vuele con un solo casco con tan solo 6 nudos de viento. Los barcos están tripulados por cuatro regatistas acompañados por un no participante, lo que subraya su pura vocación de competición. (2)
Accommodations
El Extreme 40 es un estricto catamarán de regatas monotipo sin ninguna previsión para el alojamiento de crucero; su desplazamiento de 2.750 libras y sus cascos estrechos existen únicamente para soportar el plano de vela y la tripulación. No hay un interior habitable del que hablar, y la identidad del barco está definida por completo por su papel en las regatas.
El veredicto
El Extreme 40 es un instrumento de regata muy enfocado: un catamarán de carbono ligero y curado por autoclave con un plano de vela y formas de casco récord, afinados para la velocidad pura. Su estatus de monotipo y su naturaleza transportable lo convirtieron en una punta de lanza práctica para las regatas deportivas de multicascos, incluso si la propia construcción que lo hace fuerte sacrifica la durabilidad a largo plazo.
Pros
- Los esbeltos cascos y la relación desplazamiento/eslora ultrabaja ofrecen una aceleración excepcional y una velocidad máxima elevada
- El aparejo convencional de velas blandas con una relación superficie vélica-desplazamiento récord es más sencillo que las alternativas de vela alada
- El estricto formato monotipo y la fácil transportabilidad se adaptan a un circuito de regatas itinerantes
Cons
- La estructura de carbono-Nomex curada al autoclave es fuerte pero no duradera para un uso continuado
- Ningún tipo de alojamiento ni preparación para crucero
- Las proas verticales y no perforadoras de olas difieren de los diseños posteriores de catamaranes perforadores de olas




