Los hermanos De Kleer se ganaron una reputación local por sobredimensionar sus moldes, y el Fraser 41 cuenta con un casco excepcionalmente sólido de fibra de vidrio pura sin núcleo en el ancla laminada. Las tripulaciones que perforaban para instalar grifos de fondo quedaban asombradas ante el grosor real de esas capas, consecuencia directa de la insistencia de Len De Kleer en el margen estructural, ya que era imposible predecir la calidad del acabado final de cada propietario. Esa filosofía dio como resultado un casco de desplazamiento de 20.000 libras que portaba 9.000 libras de lastre de plomo en una eslora en flotación de 31,5 pies, con una manga de 12,25 pies y una quilla de aleta de 6,58 pies bajo un timón de pala. (1)
Debido a que el Fraser 41 se ofreció como barco en kit, el interior de cada ejemplar es diferente. Los compradores tardaron entre seis meses y cinco años en completar sus cascos, y los niveles de habilidad detrás de esos esfuerzos variaron enormemente. Algunos propietarios produjeron una ebanistería bellamente elaborada; otros dejaron un claro rastro de bricolaje en los armarios y las molduras. No hay dos Fraser 41 idénticos bajo cubierta. (1)
La variada competencia en la finalización de los kits significa que los mamparos, el cableado y el laminado interior de cualquier Fraser 41 pueden reflejar mano de obra aficionada en lugar de los estándares del astillero. El casco sólido en sí no muestra debilidades; la exposición radica por completo en lo que se añadió después de que el molde saliera del astillero. (1)
Arie De Kleer construyó un último Fraser 41 en la isla de Vancouver tras mudarse, y luego vendió los moldes y los derechos del nombre Fraser a Spencer Yachts en Richmond; después de eso, solo se completaron unos pocos más. El propio Omega de Arie ganó la Victoria to Maui International Yacht Race de 1988 en tiempo corregido, un indicador útil de que un casco bien acabado rinde muy por encima de sus humildes orígenes. (1)
El veredicto
El Fraser 41 es un crucero construido con una solidez discreta pero sobredimensionada, cuya reputación descansa en un casco que no perdona errores. Los interiores variables son una ventaja para el comprador práctico y una advertencia para el impaciente.
Pros
- Casco de fibra de vidrio pura excepcionalmente sólido, fuertemente laminado por diseño
- Fuerte relación lastre-desplazamiento y cifras de confort para crucero de altura
- Pedigrí de regata probado en un ejemplar bien acabado
Cons
- Ningún interior es igual; la calidad de los acabados varía desde excelente hasta rudimentaria
- Espacio en cubierta reducido frente al Fraser 42 debido al estiramiento de la bañera









