
Aparejos al tercio y latinos
Los aparejos al tercio (lug) y latinos son aparejos sencillos de percha que cobran todo su sentido en embarcaciones pequeñas. No son los aparejos que la mayoría de los compradores encontrarán en los cruceros de producción de 35 pies, pero son importantes para botes, cruceros de playa, veleros de acampada (camp-cruisers), embarcaciones tradicionales y navegantes que valoran una botadura fácil y sin complicaciones.
Su valor no radica en que superen a los sloops modernos en un recorrido de barlovento-sotavento. Su valor está en que hacen que un barco pequeño sea rápido de aparejar, fácil de estibar y agradable de navegar en aguas protegidas.
Aparejos al tercio
Una vela al tercio cuelga de una entena o verga, con la vela dispuesta parcial o totalmente a proa del mástil según el tipo. Las velas al tercio balanceadas (balanced lugs), las de sota (standing lugs), las de de capa o de andar (dipping lugs) y otras variantes se comportan de forma diferente, pero el rasgo familiar es una vela compacta y potente sobre perchas sencillas.
El aparejo al tercio balanceado es especialmente popular entre los navegantes modernos de embarcaciones pequeñas porque permite virar por avante sin necesidad de pasar la entena alrededor del mástil. Es práctico, de baja tecnología y se adapta muy bien a cascos pequeños que necesitan una potencia útil sin una jarcia alta.
Aparejos latinos
Una vela latina es triangular y se monta sobre una entena larga e inclinada. Tiene profundas raíces históricas y sigue siendo muy común en pequeñas embarcaciones de recreo. Puede ser sencillo, ligero y eficaz, aunque el manejo de la larga percha requiere atención.
La debilidad del aparejo latino es que puede volverse engorroso a medida que los barcos aumentan de tamaño. La larga entena, la geometría de la escota y el comportamiento al virar no se adaptan bien a la comodidad que se busca en un yate de crucero convencional.
Dónde destacan estos aparejos
| Uso | Por qué puede funcionar el aparejo al tercio o latino |
|---|---|
| Navegación con transporte en techo de coche o remolque | Las perchas cortas y la rapidez de montaje importan más que el rendimiento puro. |
| Crucero de playa | El equipo sencillo es más fácil de reparar y estibar. |
| Botes tradicionales | El aparejo se adapta a la forma del casco y al ritmo de navegación previsto. |
| Aguas poco profundas y protegidas | Las cargas bajas y la facilidad de maniobra son más valiosas que un gran rendimiento de ceñida. |
Qué inspeccionar
En embarcaciones pequeñas, inspeccione las perchas, los puños de la vela, la carlinga del mástil, la fogonadura, los herrajes del timón, la caja de la orza de sable o de la orza, y todas las ligadas o herrajes sencillos. Estos aparejos pueden parecer informales, pero las cargas siguen requiriendo guiacabos limpios y puntos de fijación sólidos.
En barcos de ocasión, pregunte también con qué rapidez puede montar el aparejo una sola persona. Un barco que técnicamente cabe en un remolque pero que requiere una hora de ajustes antes de cada navegación puede acabar sin usarse.
Cuándo tiene sentido el aparejo al tercio o latino
Elija un aparejo al tercio o latino cuando el barco sea lo suficientemente pequeño como para que la sencillez, la estiba y la rapidez de botadura sean los factores principales de la decisión. Son excelentes para la enseñanza, la exploración de esteros, la navegación de acampada y para mantener la navegación en estrecho contacto con el agua.
Tenga precaución si intenta aplicar las virtudes de un barco pequeño a un programa de crucero de mayor envergadura. Para veleros de quilla, un aparejo convencional de sloop, cúter u otro aparejo de yate suele contar con una red de asistencia y recambios mucho más sólida.