Resumen del diseño e intenciones
El Marieholm S-20 estaba orientado a parejas y familias pequeñas que navegan por los archipiélagos llenos de rocas de Escandinavia, donde la capacidad de seguir una ruta predecible, el calado reducido y la protección en condiciones climáticas adversas son aspectos fundamentales. A diferencia de los modelos de motor de la gama Marieholm, el S-20 cuenta con un techo elevado que prioriza el espacio interior de la cabina, lo que lo convierte en un yate de crucero dedicado exclusivamente a este uso. Debajo de cubierta, Enderlein aprovechó esta estructura elevada para ofrecer hasta cuatro literas de longitud total, un cajón de cocina deslizante diseñado para una estufa de dos quemadores y amplios armarios de almacenamiento. El interior está equipado con herrajes de caoba cálida y revestimientos de fibra de vidrio moldeada que elevan las prestaciones de la cabina por encima de los estándares habituales de los barcos de tipo “camping”. Aunque el espacio para moverse está limitado debido a sus 19,68 pies de eslora total, la cabina del S-20 ofrece sensación de seguridad y estanqueidad, permitiendo realizar cruceros de fin de semana adecuados para dos adultos y, ocasionalmente, niños pequeños.
Variaciones y configuraciones
El S-20 forma parte de un trío de diseños que comparten el mismo casco Olle Enderlein de 19,68 pies. La versión original, el MS-20 (Motorsailer), contaba con una bañera amplia, una cabina más corta y un pequeño motor diésel montado de fábrica en la popa (generalmente un Volvo Penta MD1). El AC-20 (Aft Cabin) presentaba una distribución con bañera en el centro y una diminuta cabina separada en la popa. Por su parte, el S-20 (Sail) fue diseñado como una opción más ligera y elegante que eliminó por completo la posibilidad de incluir motor interno. En lugar de contar con un pesado motor diésel o con un bloque de lastre de hormigón, como ocurría en las versiones motorizadas, el S-20 utiliza un soporte para motor fueraborda montado en el espejo de popa. Esta elección permitió reducir significativamente el peso, disminuir la resistencia en la zona inferior del casco y facilitar la bajada del piso de la bañera, lo que generó una estación de timón más profunda y segura, a pesar del tamaño reducido de la bañera en su conjunto debido al mayor espacio destinado a la cabina.
Rendimiento en vela y manejo
En el agua, el S-20 se comporta con un movimiento decidido y seguro, propio de una embarcación mucho más grande. Esta estabilidad se debe en gran medida a un desplazamiento de 2,756 libras. Sumado a un ratio desplazamiento/longitud (Disp/LWL) de 240.95, el S-20 se clasifica sin duda dentro de la categoría de desplazamiento moderado a alto para su longitud. La embarcación mantiene firme su rumbo y resiste los movimientos bruscos y rápidos típicos de los cruceros de fondo plano modernos. Gracias a un coeficiente de confort de 17.03, maneja con facilidad las olas pequeñas y las olas costeras.
Sin embargo, esta capacidad para navegar en condiciones marineras adversas se logra a costa de la agilidad en vientos suaves. Una relación superficie vélica-desplazamiento (SA/Disp) de 14,89 indica que el S-20 puede sentirse poco potente con brisas ligeras, necesitando una génova o spinnaker más grande para poder moverse con vientos inferiores a 8 nudos. Una relación lastre-desplazamiento del 28,81 %, gracias a una quilla de hierro fundido de 794 libras, proporciona una rigidez inicial fiable, lo que permite al S-20 mantener las velas desplegadas mientras otros veleros de 20 pies se ven obligados a izar. El coeficiente de protección contra vuelcos de 2,06 indica que este barco está mejor adaptado para cruceros costeros y navegación diaria en aguas tranquilas, en lugar de para travesías oceánicas. Al timón, el aparejo fraccionado y el timón sobre skeg ofrecen un control equilibrado y predecible, aunque el diseño del barco da prioridad a una navegación estable en línea recta sobre una maniobrabilidad ágil para regatas.
Problemas conocidos y procedimientos de diagnóstico inicial
Debido a la antigüedad del Marieholm S-20, varios sectores requieren una inspección cuidadosa antes de realizar la compra. La cubierta está construida con un núcleo de tipo balsa. Con el paso de las décadas, componentes como las bases de los montantes, los tacos y las placas de anclaje pueden presentar fugas, lo que permite que el agua penetre en el núcleo de balsa. Esto suele causar zonas blandas en las cubiertas laterales, especialmente alrededor de las placas de anclaje y la escalera del mástil. Para diagnosticarlo, se recomienda perforar orificios de prueba desde el interior o utilizar un medidor de humedad para evaluar los daños; una solución casera habitual consiste en reforzar esas zonas con epoxy, espuma de alta densidad o contrachapado.
A diferencia de las quillas largas encapsuladas presentes en los diseños anteriores de Marieholm, el S-20 cuenta con una quilla de hierro fundido atornillada al sumidero de fibra de vidrio. Es necesario examinar estos pernos de quilla en busca de corrosión en las juntas, y también se debe inspeccionar la unión misma en busca de signos de separación, conocidos coloquialmente como “sonrisa”. Además, dado que el S-20 utiliza un motor fueraborda montado en un soporte en la popa, los propietarios deben revisar las láminas de dicha zona. Los motores fueraborda modernos y potentes pueden someter a estrés la popa de fibra de vidrio, lo que puede provocar grietas por esfuerzos o flexión. Se recomienda encarecidamente reforzar la zona de soporte con un contrachapado marino grueso o una placa de refuerzo de GRP si se pretende instalar un motor fueraborda de mayor potencia.
Modernización y mejoras
Debido a la ausencia de un motor intraborda voluminoso, el S-20 es un candidato excepcional para conversiones a sistemas de propulsión modernos. Muchos propietarios optan por reemplazar los ruidosos y pesados motores fueraborda de gasolina por unidades eléctricas silenciosas y ligeras (como las soluciones Torqeedo o los sistemas ePropulsion de tipo cápsula con soportes). El ahorro de peso en la popa mejora significativamente el equilibrio del velero y su rendimiento náutico cuando hay poca brisa.
Otra mejora habitual consiste en la renovación de la jarcia de labor. Originalmente, los S-20 contaban con drizas y cuerdas de control ajustables en el mástil. Al modernizar la distribución de la cubierta instalando organizadores en la zona superior de la cabina, organizadores en la cubierta y bloques de giro, es posible dirigir todas las cuerdas hacia popa, hasta la bañera, lo que convierte al velero en un crucero increíblemente seguro tanto para navegación en solitario como con tripulación reducida. Finalmente, reemplazar las ventanas originales de marco de aluminio propensas a filtraciones por portillas de acrílico y sellantes modernos a base de poliuretano es una tarea habitual en las reformas, ya que permite preservar el caoba del interior de daños estéticos causados por el agua.
La opinión final
El Marieholm S-20 es un crucero compacto y robusto, con un carácter muy marcado, que sacrifica una velocidad elevada en condiciones de viento ligero a cambio de una estabilidad excepcional y una gran capacidad para navegar en mar agitada, como corresponde a un barco de mayor tamaño. Sigue siendo una opción excelente y económica para los marineros que valoran las líneas tradicionales, la solidez estructural y el prestigio del diseño de Olle Enderlein.
Ventajas
- Un seguimiento y comodidad excepcionales en condiciones de mar picada y costera.
- Una bañera sumamente segura y un montaje del casco muy resistente en comparación con los microcruceros actuales.
- Un tronco de camarote ampliado que ofrece un espacio interior sorprendentemente habitable y cuatro literas para su tamaño.
- La ausencia de motor intraborda simplifica el mantenimiento mecánico y facilita la conversión a propulsión eléctrica.
Desventajas
- Es poco potente y lento con vientos ligeros si no se cuenta con una génova grande o un spinnaker.
- El espacio en la bañera es notablemente más reducido que en su barco hermano, el MS-20, debido al techo elevado alargado.
- La quilla de hierro fundido requiere mantenimiento regular para evitar la oxidación y exige una inspección cuidadosa de sus pernos.





